miércoles, 23 de septiembre de 2015

Las edades del deportista

 Algo que de siempre he parecido muy curioso, y más en esta época y fase en la que estoy, es poder dilucidar las distintas fases o edades por las que pasa un deportista, desde el mismo momento en que aparece la idea, hasta la última consecuencia de su práctica deportiva. Es por esto que de forma objetiva voy a intentar ir comentando cada una de las fases.

La concepción



 Surge de una idea al ver algo, o incluso escuchar algún comentario o historia que nos llama la atención, en estos días quizás se puede dar más debido a la televisión, o comentario de un conocido.

La formación



Tras la idea, es hora de ir dándole forma, cómo lo vamos a hacer, desde que punto partimos, materiales que necesitamos, objetivos... Es quizás la época más ilusionante del aún no deportista, cuando todo son buenos propósitos y se nos llena la mente de futuro, haré.. haré... haré...

El nacimiento deportivo



 Esta época es como un nuevo amanecer, el deportista se siente pretórico y listo para afrontar el desafío que se le avecina, está todo bajo control e inicia la actividad deportiva.

La niñez deportiva



 Como un niño, así es exáctamente como se siente el nuevo deportista, busca aprender cosas nuevas, los por qués, y se divierte y disfruta con el nuevo deporte.

La adolescencia deportiva



 Es una fase complicada, aparece en escena el Ego, y las ideas de que se tienen suficientes conocimientos y capacidades como para destacar por encima de otra gente, esta actitud suele conllevar a lesiones, porque omitimos la prudencia y el sentido común, en pro del crecimiento del Ego, cualquier referencia sobre las capacidades del deportista suelen tomarse como una ofensa. Los deportistas que se encuentran en esta fase, suelen estar más preocupados por los comentarios, y por destacar siempre sobre los demás, que por el mismo hecho de lograr un objetivo. Suele dar consejos a todos sobre cosas que ni él mismo sabe, es esa persona a intentar evitar. Esta es una fase que puede estancarse durante años, y en determinados casos puede hacerse hasta crónica, no es rara persona que no avanza a la siguiente fase, ya que conlleva un cambio de actitud bastante radical.

Madurez deportiva



 En esta fase existe, como  ya he comentado más arriba, un cambio de actitud importante, ya que empezamos a preocuparnos por los por qués de las cosas hasta su raíz, y nos preocupamos por hacer las cosas bien, enfocándonos en el rendimiento desde el sentido común, es en esta fase donde el deportista comienza a obtener sus mejores resultados, y cuando aprende que hay que escuchar al cuerpo. Si estamos en competición aun hay veces que el ego puede jugarnos alguna mala pasada, pero ya comienza a ser poco importante.

Plenitud deportiva



 En esta fase el deportista ya posee conocimientos profundos y experiencia suficiente, sabe escuchar al cuerpo y actuar en consecuencia, es en esta fase cuando nos empezamos a decantar por bajar un poco el nivel de actividad física, y llegar a un punto intermedio entre rendimiento, salud y disfrute de los placeres de la vida, es cuando se aprende que una psicología bien aplicada es más productiva que el entrenamiento agresivo, que cuando se le deja tiempo al cuerpo, se rinde y se evoluciona más que machacándolo sin descanso. Es ahora cuando nos sentimos capacitados para poder dar consejos y toques de atención a otros para que no cometan los mismo errores que nosotros en fases anteriores, es cuando nos sale el entrenador que todos llevamos dentro. En esta fase el ego tan sólo es un mal recuerdo.


 Espero que os haya gustado el post.



 Gracias po leer este Blog.
Jun

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